Como ya se ha dicho en todos lados, Scream 7 es una película que apunta a la nostalgia. Como amante de la saga debo decir que me encantó ver a Neve Campbell interpretando nuevamente a Sidney Prescott, pero esta vez en el papel de madre. El paso de generaciones que tiene esta franquicia es algo alucinante. Scream 7 se promulga como la película más taquillera de la franquicia con el escandaloso número de 200 millones de dólares de recaudación aproximadamente. Ahora, que una película sea taquillera no quiere decir que sea buena. Predator Badlands fue la más taquillera de la saga Predator, pero ni por asomo es la mejor de la saga. Lo que sucedió fue que hicieron de lo que era una película de adultos, una película de niños, por lo tanto, la fue a ver más gente, lo que no quiere decir que sea buena. Scream 7 es un claro ejemplo de esto. La película apela a la nostalgia porque es a lo único que podía apelar y/o apostar. Luego de los tremendos problemas que tuvo la producción de la película con el despido de Melisa Barrera y la posterior renuncia de Jenna Ortega del proyecto, el director Kevin Williamson y los productores apelaron a la nostalgia de los personajes emblemáticos de la franquicia para atraer a los cines al espectador promedio y lograr convertir la peor película de saga, en la película más vendida de la saga. La reaparición de Mathew Lillard como el emblemático Stu Macher fue un truco cinematográfico para atraer al espectador promedio y salvar una saga y una película que agonizaban. Pero este elemento es lo que convierte a la película en la peor de la franquicia. El elemento de la reaparición de Stu Macher no funcionó, porque si bien lo hacen reaparecer para darle vida a la historia, la resolución de la película no tiene vinculación o conexión alguna con el personaje de Stu Macher, finalmente Ghostface son dos locos que usaron la nostalgia para atraer a Sidney hacia una trampa, así como los productores utilizaron a Stu Macher para atraer al público taquillero. Un truco que les salió bien desde lo económico, pero a costa de arruinar la franquicia y sobre todo a Ghostface.

Yo tengo 31 años, hubo tres asesinos que forjaron mi infancia y mi sendero hacia el mundo del terror. Esos asesinos fueron Jason Vorhees, Ghostface y Michael Myers. Realmente me da mucha rabia que Ghostface sea conocido como “el asesino de Scary Movie”. Eso habla muy mal de Scream, como franquicia no ha sabido corresponder a la calidad de asesino que ha creado. Las identidades de Ghostface en las últimas entregas desde el 2011 (Scream 4), hasta la fecha no han hecho otra cosa, sino que degradar al asesino. La saga sigue cometiendo errores básicos como no coincidir la fuerza y figura estética de Ghostface con sus identidades reales. Eso es algo que yo creía un accidente, pero está claro que es un elemento hecho adrede y del cual no hay ninguna intención de corregir. Queda para cerrar hablar de la historia, la cual es el problema principal de Scream desde el 2022 para acá. Si vos creas un asesino que en todas sus películas va a tener una identidad distinta, y esa identidad está conectada directamente a un echo del pasado, va a llegar el momento en el que ya no te quedan historias por contar. Finalmente, esta película recurre al pasado, pero la historia se resuelve por otro lado porque ya no hay asesino posible en el pasado. ¿Quién va a ser el próximo Ghostface? ¿Gale Weathers? ¿La propia Sidney Prescott, su hija Tatum? Para el espectador promedio sería atractivo y llamativo, para el fan del terror sería algo totalmente predecible y este es el punto al que quiero llegar. Las historias son tan malas que son predecibles sin siquiera prestar mucha atención a los detalles. En Scream 6 hay una escena muy puntual, donde el jefe de policía Wayne Bailey se delata como unos de los responsables. Scream 7 también tiene una escena así, y es la escena del hospital psiquiátrico cuando Marko es interrogado por Gale y Sidney. Marko identifica al fallecido Stu Macher como un tal Daniel, supuesto visitante de Karl, el Ghostface que ataca la casa de la familia Prescott. Era obvio que Stu Mahcer estaba muerto, al identificar a Stu como Daniel, Marko se delata como uno de los responsables de los ataques actuales. Es decir, las historias son tan malas que ya adivinas quién es el asesino mucho tiempo antes de llegar al final de la película. Esta es la razón por la que Ghostface siempre tiene MAS DE UNA IDENTIDAD, elemento que quedó instaurado en la saga moderna, porque las historias son tan malas que anticipan quién es el culpable. Luego, la trama misma debe eliminar ese sospechoso para mantener una intriga que la propia trama ya arruinó.

En la reseña de Scream 6 yo aclaré lo siguiente: “La franquicia Scream se hunde en un barco a la deriva por la falta de argumento”. Viendo Scream 7 te das cuenta que el barco no solamente se hundió, sino que el capitán abandonó a su tripulación y pasajeros, dejándolos a la veda de Dios. Estoy harto de escuchar y leer que la franquicia se reinventa. Si, es cierto, se reinventa. Reinventa las escenas de acción, los homicidios, a Ghostface e incluso reinventa su historia de volver al pasado una y otra vez. Pero nadie ha sido capaz desde la trilogía original de REVITALIZAR, es decir, darle fuerza a o vitalidad a la parte argumentativa. Scream como franquicia no tiene rumbo, la única manera de que Ghostface subsista es que haya un vuelco definitivo en la historia, un reboot o una franquicia nueva basada únicamente en Ghostface, asesino que todavía puede explotarse de manera fenomenal en el mundo del cine.

VALORACION: es la peor de la franquicia junto con la 2. Yo a Scream 2 le puse 5 ptos. Así que si esta es la peor tiene que tener un puntaje más bajo todavía. 4,5 ptos, pero es una película 5 ptos. No regala nada, ni al género slasher, ni a la propia franquicia Scream. Recordemos algo importante, taquillero es Ghostface, la franquicia Scream ya no tanto.